miércoles, 25 de febrero de 2009

T  me sorprendió con otro mortal en su cama.
segundos después de que T nos contemplara a ambos mi acompañante salió de la habitación.
yo negué todo,
naturalmente.
T me espera justo ahora.

cena para dos

esencialmente estaba con L esa noche, en teoría,
me sentía terriblemente abatida por tantas cuestiones que tuve que controlar ese día.
H me llamó al móvil.
-E, necesito que vengas a mi piso. *(click)*
acaricié la quijada de L me levanté, 
L se desconcertó, me tiró de la mano, como usualmente hace, solo que esta vez no lo arrebataba la pasión, lo arrebataba la ira, le vi directamente a sus fanales obscuros y posé su mano contra mis labios. la besé.
llamé un taxi.
llegué directo y preciso con H.
H me esperaba con una cesta llena de verduras, huevos, harina y un par de cuchillos.
comenzamos a preparar una cena para dos.
tomé el estilete y comencé a cortar un sukini, 
me corté la mano.
sangraba.
H la besó.

miércoles, 11 de febrero de 2009

el elevador

está siendo reparado justo ahora.
me martilla la cabeza.

jueves, 5 de febrero de 2009

anita desde la cristalera.

J se me vino a la mente ayer justo a las cuatro de la tarde, su frase  -TE VAS A ACORDAR DE MI. (entre risas), me confirmó su osadía profética.
me vestí rápidamente y sequé mi madeja, acerque el frasco de vidrio a mi pecho y rocié entre mis senos un poco de aceite perfumado.
coloqué mi pie sobre los stilettos y deslicé mi figurita hacia la puerta.
H me esperaba en su burbuja, tenia la misma expresión hastiante de la noche anterior.
me acomode entre una cámara y unas mantas y sellé el compartimiento. 
anita observaba desconcertada desde la ventana
no dejó de observar hasta perderse de vista.
dudé por un rato mi presencia exacta en esa burbuja, pero seguí en camino. H encendió un cigarrillo y lo colocó en mi mano. las cenizas caían entre una vela roja.
observé mi muñeca, llevaba enredada una soga roja/verde/blanca/amarilla con olor a santuario. me recordó el desengaño que habíamos sufrido hace unas horas lejos de mi piso y el deseo tan grande y abrumante de sacárnoslo de la cabeza. 
doce cuadras después nos acercamos hasta la puerta de H, entramos y comenzamos a fumar un par de cigarrillos.
D entró en la estancia, yo (E), lo ignoré.
el móvil sonó.
era N.
gritó un poco y solicitó mi presencia inmediatamente.
salí hasta la acera y llamé un taxi con una gesticulación.
subí.
llamé a H desde ahí y me disculpé por mi repentina partida.
llegué hasta un mesón donde estaba N.
N gritaba por el móvil. lloraba.
me acerqué hasta ella y la corrí hacia mi. me tomó de la espalda y se derrumbó seguida de sollozos.
mi revestido se humedeció en lágrimas.
acerqué a N hasta un taxímetro.
nos despedimos.
D apareció al instante.
alcancé a oír muy poco de un murmullo que D dirigía de su boca a mi oreja.
me acerqué hasta el lavabo con D.
su mano subía mi vestido.
no sentí nada.
comencé a aburrirme.
empujé a D y salí del lugar.
D me tomó la barbilla, 
mi mano se deslizó entre su cabellera.

volví con anita.

anita preparó un te para mi.