sábado, 10 de julio de 2010

5inco.

Uno.
Querido, aún recuerdo la noche que te conocí.
Yo llevaba el pelo recogido y unos altísimos tacones.
Tus labios eran delgados y exquisitos.
Eras un hombre civilizado y de una bella sonrisa, bello todo,
guapo, guapo.
Tanto placer.

Dos.
Amor, tus cabellos oscuros y tu piel pálida, en la noche, en el día.
Tus profundos ojos y tu boca llena de palabrerío.
Tu basto, basto conocimiento, 
tu bello cuerpo, desde atrás, 
y tu fragilidad, cuándo te veía de cerca. 
Tanta ilusión.

Tres
Hombre hermoso, aquel día mientras bebía vino te acercaste a mi, 
con tu sonrisa perfecta, piel de porcelana, camisa de diseño.
Tímido, maleable, casi perfecto.
Me cansé tanto de jugar ese juego en aquella casa tan lujosa.
Algún día, no recuerdo, quise dejar de volverme a ti.
Tanto derroche.

Cuatro
Malvado, que hermoso te veías en contra del sol, 
con tus ojos tan grandes, tu pelo tan abundante, 
con tus manos largas y esa sonrisa madura.
Diablos! que piernas largas y bellas, que voz.
Que fácil fue ceder ante ti, que en apariencia eras lo que siempre soñé, en apariencia.
Tanta culpa.

Cinco, 
Ahí, 
él.
Y ya.
Tanto amor.