lunes, 31 de agosto de 2009

Aquel amigo que me dice flaker.

Conocí a Josef en una lectura de poesía, sin embargo no pude charlar con él esa noche ya que estaba distraída con el amigo que tenemos en común, dos días después tuve la oportunidad de hablar con él y conocerle, es un hombre cínico y descarado, y sobretodo agradable, bastante guapo y de baja estatura, se la pasa todo el tiempo tomando fotografías, lo que puede ser intimidante para quién acostumbra posar para retratos.
Desde ahí hemos hablado casi a diario, Josef resulta ser ese tipo de persona peculiar que agrede de forma cordial, y con quién jamás podrías enfadarte, su tono de voz chillón de vez en cuanto te da simpatía, es bastante popular con las chicas sobretodo, lo que me resulta gracioso, ya que él está consiente de ello y lo sabe aprovechar, además no teme hablar de sus verdaderos sentimientos, sean malos, buenos o vulgares, en eso me veo reflejada.
"Artscene", un apodo de tantos que solo puede pensar alguien que se la pasa divagando en la red para llenarse de esa información que hace que parezca un erudito, pero a la vez una víctima de la era moderna, como todos los jóvenes de la new bit, como él y como yo.
Ring.
Ring.
-Josef brother, como le va?
-Art scene. wasap?!
-Mira, no pude llamarte antes, sigo en Antigua, el conductor designado sigue borracho, pero acá estoy con Alex boy. Te hablo mañana a ver si sale algo.
-Está bien sexy butt.
-Fijo Yusepe, un abrazo.
-Igual Artscene.

(Así es amigo, soy una flaker).

miércoles, 26 de agosto de 2009

Cardiomiopatía.


Mi corazón se alegró al verte aquel día.
Mi corazón se alegrará si te veo hoy.




jueves, 20 de agosto de 2009

Mi perro, mi amante y mi amiga.

No sabía que los perros pidiesen ser tristes, 
pero el mío lo es.
Aunque, lo estaré juzgando demasiado, sinceramente, no le conozco muy bien, la verdad, es que nunca he hablado con él, es prácticamente un extraño para mí; 
mi amante?, con él pasa exactamente lo mismo.
Mi amiga, ella es quién leyó esto antes que ustedes.


lunes, 17 de agosto de 2009

Tarde al teléfono.

la tarde congestionaba mi cabeza con tantas luces continuas y a la vez uniformes.
ESTA TARDE ESTABA LLOVIENDO, CURIOSAMENTE NO ESTABA MOJADO, PERO SI ESTABA MUY HUMEDO, 
sin embargo no se dejaba sentir en el pecho, alterado de tanto palpitar por pura sugestión, 
CADA VEZ QUE TE VEO NO PUEDO DEJAR DE PENSAR EN QUE ME AMO A MI MISMO, 
y aún así, me atormenta cargar con todo el egocentrismo enfermo que me obligas a exhalar,
LO UNICO QUE ME MANTIENE VIVO ES LA IDEA DE ALGUN DIA LLEGAR A CONSUMIR CADA PARTE DE TU ALMA.

el hastío nocturno llega con las luces de los autos, con las farolas encendidas y el olor a pan quemado en la cena, 
Y QUE MAS DA SI AL CAMINAR SOY DUENO DE TODO LO QUE DESEO SI AL DORMIR SOY TAN VULNERABLE COMO CUALQUIERA, 
y tan ingenuo como un niño disfrazado en carnaval, 
BIENAVENTURADO EL HOMBRE IGNORANTE PORQUE DE EL ES EL REINO DE LOS CIELOS, 
y al pedir redención obtendrá lo que no necesita.


                                                                                              Edna Sandoval, J. R. 2009.
 

viernes, 14 de agosto de 2009


No me terminaba de agotar ese día, 
quería más de ti.
Cada vez que me acercaba a tu pecho me sentía más vulnerable.
El reloj corría cada vez más despacio.
La confusión aceleraba el impulso de romper la tensión.
Nadie quiere hablar de amor, aunque esté tan presente como el deseo.

-Banano, banano, banano.

(Risa al fondo)

-Humor colectivo?.

-Así es.

-Já. Já. Já.

-Supongo que quién ríe al fondo es Alfred?.

-Hitchcock?

-No, es Alexander.

-Jodorowski?.

-Sostén la puerta.

-Ok.

-Aún no sé como llegó esa foto a mi deskpot.

-Já. Ha. Já. Ha. Já.

jueves, 13 de agosto de 2009

Ilusión.


El lunes se asomaba feroz entre la madrugada ausente de compañía y el amanecer soñoliento lleno de figuras antropomorfas en la televisión. El reloj de manecillas siempre apuntando las nueve treintaicinco, uno que otro bicho paseando sobre el diván lleno de ropa de hace varios días, los zapatos mojados de lluvia en la antesala, el paraguas extendido en medio de una planta, el frasco de perfume destapado, la foto desgastada de la juventud de mi abuela, recordándome con su frugal expresión todo lo que no tengo para desperdiciar, el entorno carcomiendo mi ser de a poco, los poemas que me han escrito doblados entre una agenda del 2005, el olvido y la extraña certeza de poseer algo que no me pertenece, la incertidumbre que invade mi inseguridad, la trillada ilusión mezclada con temor, la música ochentera rodeando la cama y rebotando en el techo.
Comienzo a quererte y a sentir un extraño deseo,
a desear complicidad.
Pero tu no sientes eso, aunque lo creas así.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Amanecer.



El día se encerraba en cuatro paredes para mí, 
esperando entre las sábanas poder recordar un poco de tu aroma;
pensando en el silencio que no se puede esconder con nada, 
que no desaparece ni siquiera con el amanecer.
Pobre de mí, derramada sobre una incertidumbre de deseo y desconsuelo, 
el cigarrillo a medio fumar, el dolor en mi pecho, 
la sangre corriendo hasta mi cabeza.
El olor de libros viejos casi se desvanece con el cálido ambiente de los amaneceres en las habitaciones, 
la cocina aún conserva un poco de gazpacho de ayer, mi mano en la entrepierna simulando un poco de lo que era conservar tu compañía.
El segundo en el que abro los ojos comienzo a planear mi día de a poco, 
a esconder el miedo a la gente, sentir mis entrañas revolviendose, 
y tu invadiendo cada parte de lo que alguna vez fuí.

La soledad era mi amiga hasta que tú peleaste con ella.